Mujeres del pueblo Weenhayek alzaron su voz a través del arte en el cierre del proyecto TRAMARTE, Encuentros para Tejer Paz, visibilizando las desigualdades que enfrentan y posicionando sus demandas en un espacio de diálogo con las autoridades locales de Villa Montes.
El evento realizado el 19 de marzo reunió a las artesanas que trabajan la planta de la caraguatá en el Chaco, quienes inauguraron un mural colectivo, elaborado conjuntamente con la artista Ángela Mónica Cahuata Lohse, y una muestra fotográfica que narra sus historias de vida, sus saberes ancestrales y los desafíos cotidianos. Ambas expresiones artísticas reflejan el empoderamiento y la unión de las mujeres frente a un contexto marcado por la crisis climática, la falta de oportunidades y distintas formas de violencia.
Las mujeres Weenhayek, reconocidas por su trabajo artesanal con fibra de caraguatá, sostienen la economía familiar y la vida comunitaria. Sin embargo, enfrentan limitaciones estructurales como el acceso a mercados, condiciones de exclusión vinculadas al género y a la etnicidad y el difícil acceso a servicios básicos en sus comunidades.
Frente a esta realidad, el proyecto TRAMARTE impulsó procesos creativos y participativos que permitieron a las mujeres empoderarse, construir relatos colectivos y fortalecer su organización comunal. En el evento, las artesanas lograron visibilizar sus demandas y posicionarlas en la agenda local a través de los medios de comunicación y del diálogo con las autoridades municipales, lo que abrió la posibilidad de trabajar en acciones conjuntas en el futuro.
El proyecto se implementa a través de la Asociación Aguayo en el marco de la “Iniciativa para la consolidación de la cultura de paz en Bolivia”, promovida por ONU Bolivia, mediante ONU Mujeres Bolivia con el apoyo financiero del Fondo de las Naciones Unidas para la consolidación de la paz. Este forma parte de un proceso más amplio en el que se trabajó junto a 148 mujeres de seis municipios promoviendo la participación, la protección y la emancipación desde un enfoque de género teniendo al arte como vehículo de incidencia y transformación social.
El Chaco es una región marcada por la crisis climática. La deforestación es una de las tasas más altas del país, lo que incrementa el índice de incendios descontrolados. Por ello, la sequía y la escasez de agua se han hecho críticas en las últimas décadas. Todo esto provoca una fuerte vulnerabilidad social y económica que afecta principalmente a las mujeres. En este punto, es necesario asumir e incorporar acciones y estrategias con perspectiva de género dirigidas a la gestión medioambiental, al desarrollo rural y productivo, que garanticen su seguridad integral y promuevan su participación en la toma de decisiones para habitar un municipio libre de violencia.
En un ecosistema frágil, la organización y la unidad de las mujeres en Villa Montes se consolidan como una fuerza clave para proteger el territorio y construir una paz duradera con oportunidades para todas y todos. El proyecto TRAMARTE abrió un espacio de diálogo entre las mujeres artesanas y las autoridades políticas, pero este proceso debe sostenerse en el tiempo. Tejer paz en el Chaco boliviano es un desafío continuo y una responsabilidad compartida que debe tener como finalidad el bienestar de todo el pueblo weenhayek.





